- Un grito de alegría cultural comunal
Qué frase tan poderosa y hermosa: «Rumbo al millón de niñas y niños atendidos en los cumpleaños comunitarios Viva Venezuela Mi Patria Querida» y no es solo una cifra; es el eco de miles de sonrisas que se multiplican en nuestra tierra.
Este proyecto es una celebración de la vida, un lienzo pintado con la alegría más pura de nuestra infancia. Cada fiesta comunitaria es un acto de amor profundo por Venezuela, demostrando que nuestra cultura es el mejor regalo que podemos ofrecer a nuestros pequeños.
¡La meta está cerca y el corazón nos late con la fuerza de un tambor venezolano!

