La alegría se instaló en el corazón de la ciudad capital, en el marco del vibrante Plan Carnavales por la Paz 2026.
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura, de la mano con la Misión Cultura y la Compañía Nacional de Teatro, transformó los espacios públicos en verdaderas fiestas de creatividad y encuentro. Bajo un cielo caraqueño que invitaba al juego, el Movimiento Nacional de Recreadores y Recreadoras encendió la chispa inicial en cada locación, logrando que grandes y chicos se sumaran a una dinámica de participación colectiva antes de que el telón imaginario se abriera.
A las 3:00 p.m., en el parque Alí Primera, los Títeres IIAVE abrieron la jornada con esa manipulación orgánica que hace que la madera y la tela parezcan tener alma propia. Seguidamente, el Teatro Caudal Encantado nos regaló una puesta en escena llena de lírica y frescura, transportando a los presentes a mundos fantásticos. El cierre fue pura adrenalina con Chonfis Circus, quienes, con sus rutinas de equilibrio y humor, demostraron que el circo es, ante todo, el arte de la sorpresa.
Más tarde, a las 5:00 p.m., la cita fue en la plaza de la Juventud, justo al lado de la Galería de Arte Nacional en Bellas Artes. Allí, el ambiente se tornó mágico con las propuestas de El Carrusel y la Casa del Arcoíris, colectivos que llenaron el aire de colores con una expresión corporal y un vestuario que encandiló a los transeúntes. El broche de oro lo puso el Circo Nacional de Venezuela, cuyos artistas dieron una cátedra de destreza física y acrobacia, elevando el espíritu de los asistentes con cada movimiento perfectamente coordinado.
El Poder Popular se apropió de sus espacios en estos Carnavales por la Paz 2026, demostrando que los poderes creadores del pueblo son el motor de este plan.

T: Luis Rebolledo
F: César Rodríguez
